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Palabras clave

Nicaragua
Valle de Sébaco
disponibilidad
acuífero
hidrogeología.

Cómo citar

Delgado Quezada, V., & Flores Meza, Y. del C. (1). Actualización hidrogeológica y disponibilidad del acuífero del valle de Sébaco, Nicaragua.: Hydrogeological update and availability of the Sébaco valley aquifer in Nicaragua. Aqua-LAC, 10(1), 61-74. https://doi.org/10.29104/PHI-2018-AQUALAC-V10-N1-06

Resumen

El acuífero del Valle de Sébaco es uno de los más importantes de la Región Central de Nicaragua, entre los Departamentos de Matagalpa, Estelí y León. Se encuentra en la sub-provincia hidrogeológica de valles intra-montanos; entre las cuencas del Río Grande de Matagalpa y del Río Viejo, cuyas aguas son utilizadas para la generación hidroeléctrica desde su naciente en el lago artificial Apanás-Asturias (Planta Centroamérica) hasta salir por el embalse La Virgen (Santa Bárbara). El acuífero presenta una distribución irregular de sedimentos (arcilla, limo, arena, grava y bolones), por lo que es difícil determinar unidades acuíferas y se le considera como una sola unidad heterogénea y anisotrópica. La explotación del acuífero comenzó en 1970 para el consumo humano y agricultura intensiva (arroz por inundación y hortalizas), la cual se ha incrementado con los años, por lo que es posible que el acuífero se encuentre en riesgo de sobreexplotación y contaminación. Este estudio se realizó para actualizar la información hidrogeológica del acuífero y estimar su disponibilidad actual ante la demanda futura de agua. Durante un año hidrológico (marzo a diciembre 2013) se realizó el monitoreo mensual de la red de pozos, determinando la dinámica subterránea. Los descensos en los niveles de agua van desde 3.46 a 15.43 m en los pozos familiares y/o comunales para el mes de abril, de finalización del verano. En el caso de los pozos de ENACAL para suministro de agua potable a la población, en San Isidro (en el norte del valle, en donde se localizan la mayoría de los pozos de producción) se observan descensos van desde 14.80 a 20.23 m (julio 2013, que se corresponde con la canícula): y en ENACAL Chagüitillo de 27.01 m (octubre 2013) a 36,26 m (abril 2013). Se observó que la recarga del acuífero responde directamente a la recarga por precipitación, aumentando el nivel freático entre cinco metros en el centro del valle y hasta 10 m en las cercanías de San Isidro y en la entrada de los ríos al valle. El caudal medio anual en el Río Viejo fluctúa de los 0.43 a los 28.47 m3/s, esto está en dependencia de la central hidroeléctrica y de las bombas de extracción a lo largo del río; mientras que el Río Grande de Matagalpa tiene un caudal promedio anual de 0.02 a  9.68 m3/s. La mayor extracción es de agua subterránea a través de los pozos de producción y los pozos de abastecimiento para consumo humano, estimada en 79.58 Mm3, seguida por el bombeo del Río Viejo (64 Mm3). El balance hídrico reporta 25.5 Mm3 de agua disponible en el valle, aporte procedente en su mayoría de la recarga de los ríos (139.75 Mm3); la cual es mucho mayor que la recarga potencial por infiltración de precipitación (11 Mm3), que es influida notablemente por la evapotranspiración y el tipo de suelo en el valle. Se recomienda disminuir los volúmenes de explotación del acuífero e implementar medidas de protección y recuperación del recurso hídrico.

 

https://doi.org/10.29104/PHI-2018-AQUALAC-V10-N1-06
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